El Albergue de Animales de Alicante acoge a los animales que desgraciadamente ya han sido abandonados, que se han retirado a sus dueños por ser maltratados o se han perdido. Aunque sabemos que un albergue no es el lugar ideal para ellos, sí es el último hogar para muchos que son abandonados.
Tú también puedes ayudarles. Hazte voluntario. Podrás pasear con ellos, ayudar en la limpieza, darles de comer o simplemente jugar con ellos y darles un poco de ese cariño que tanto necesitan. A veces, la diferencia entre dar o no dar una caricia es que ese pequeño tenga esperanza un día más y logre su segunda oportunidad.

viernes, 22 de julio de 2011

Jugando con los peques.

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Esta es la jaula de los cachorros que van creciendo, les encanta jugar y son todos geniales!!!

Siempre tienen ganas de jugar, y estan deseando que alguien entre a la jaula a dedicarles tiempo y cariño. Esperan una familia que los adopte, ya que conforme van creciendo van perdiendo posibilidades de ser adoptados.

También esperan nuevos voluntarios que jueguen con ellos, los cuiden y los refresquen ahora en verano... ANÍMATE Y VEN A VERLOS!!!

miércoles, 20 de julio de 2011

Un roto para un descosido. (Bibi, la gatita salvadora)



Hoy he llevado al albergue a una familia de gatitos. Una amiga de toda la vida me avisó de que estaban en peligro ya que estaban al lado de la carretera y los vecinos se quejaban y amenazaban con envenenarlos, al llevar a la mami y sus dos cachorritos aún lactantes. Salvamos  la vida de ellos y a la vez de tres cachorros que no tenían más que días y no tenían a su mama para alimentarse... Bibi, que así la hemos bautizado, está  un poco estresada pero en cuestión de días seguro que se adaptará. Ahora está en la jaula de cuarentena con sus dos hijitos y los otros tres hijos adoptivos, esperemos que salgan todos adelante! 

Actualización del 3 septiembre: TODOS ADOPTADOS!


 Sara (voluntaria)

lunes, 18 de julio de 2011

Jet - cómo me robó el corazón

     De todos los perros que vi la primera vez que llegué, Jet fue el primero que captó mi atención hasta tal punto de querer llevármelo a casa aunque por desgracia, me resultaba imposible. 
     Saqué a pasear a su jaula y me quedé un rato con ellos jugando mientras saltaban a mi alrededor. Los recuerdo a todos, todos me llegaron al corazón aquel primer día, cada uno con su carácter, gestos y personalidad... y de repente, me cuenta de que uno de ellos estaba de pie pegado al muro (tiempo después supe que su nombre era Jet). No estaba asustado ni herido, simplemente estaba allí apartado, con la mirada perdida en otro sitio. Me acerqué y cuando notó mi proximidad, se giró hacia mí, me miró  y comenzó a mover la cola, le hablé y se acercó tranquilamente con la cabeza baja, sumiso y sin dejar de mover la cola, pero cuando el resto se percató de que extendía la mano para acariciarle, vinieron en manada deseando ser los receptores de los mimos. Aquello hizo que Jet se diese la vuelta con la misma tranquilidad con la que había venido y regresase a su lugar sagrado junto al muro.
     A lo largo del tiempo me di cuenta de él era así, era tímido, esa es la palabra. No le gustaba estar con el resto de sus compañeros mientras ellos saltaban, ladraban y armaban jaleo en busca de una caricia, prefería esperar a que se disiparan para atreverse a moverse. Muchas veces ni siquiera se separaba del muro, me miraba, movía la cola y esperaba a que fuese yo hasta él.
     Cada día que visitaba el albergue a lo largo de los meses iba hasta la puerta de su jaula y le llamaba, si no estaba ya allí al oír el coche siempre salía a la llamada e intentaba acercarse a las rejas, pero como siempre, sus compañeros más efusivos se adelantaban y él se quedaba detrás sin dejar de mirarme ni de mover la cola.
      Pasaban meses y meses y nadie se fijaba en ese perro tranquilo, cariñoso y silencioso, hasta que un día recibí la noticia de que alguien parecía haber mostrado interés, pero necesitaban saber si tenía algún problema con los gatos, si todo iba bien, posiblemente pudiera tener una oportunidad y además con una persona que había dicho que se lo llevaría a hacer ejercicio habitualmente, pues tenía afición. Yo misma me ofrecí a sacarlo y a pasear con él por toda la protectora, pasé por delante de gatos y nunca miró a ninguno, después corrí alrededor de las instalaciones por si mostraba algún signo de rechazo... Nada. No tiró, no me adelantó, no se paró distraído con nada. No tenía problemas de ningún tipo. A la vuelta aproveché para llevarlo hasta donde suelo tener una bolsita de golosinas para perros para darle algún premio por haberse portado tan bien, le pedí que se sentara (por costumbre y sin saber si lo entendería) y para mi sorpresa, obedeció. Hice la prueba y en silencio le tendí la mano. Automáticamente levantó una de sus patas y me la dio. Ambas cosas me hacen pensar que o estaba adiestrado o se trataba de un perro muy inteligente además de obediente (incluso ambas cosas). Siguió pasando el tiempo... y Jet seguía allí.
      Comencé a verlo ligeramente más alegre de lo que estaba, a veces venía corriendo hasta mí si estaba en el área de paseo con su habitual serenidad (acompañada de su cabeza gacha y su cola incansable) aunque siempre acabase volviendo a su zona pegado al muro. Verlo correr era una maravilla, solía hacerlo al salir de la jaula de camino al paseo, plegaba todo su cuerpo y recorría todo el espacio en tan sólo unas zancadas, abría la boca cuando lo hacía provocándole un gesto muy gracioso pero de absoluta felicidad.
      Tras varios meses más, de los cuales ya perdí la cuenta sin contar los que llevaba antes de que yo llegara, las mismas personas que se habían interesado por él, volvieron a buscarle, no habían podido hacerlo antes por problemas personales, pero regresaron para llevárselo por fin. Desgraciadamente no pude estar presente cuando se marchó, me hubiese gustado verlo por última vez y explicarle a su adoptante lo que significaba para mí. Tuve la oportunidad de ver fotos junto con su nueva familia y no soy capaz de describir la sensación que tuve en ese momento. Vi su expresión; el mismo gesto que ponía cuando corría. Fue entonces cuando suspiré realmente tranquila y supe que sería feliz.


Tania (Voluntaria de la Protectora de Animales y Plantas de Alicante)


domingo, 17 de julio de 2011

Ayúdanos a ayudarles. Hazte voluntari@ con Alicante Adopta

Si eres amante de los animales y quieres ayudarles ponte en contacto con nosotros y ayúdanos a ayudarles:
¿Eres peluquera canina o sabes cortar el pelo a los perros o bañarlos?
¿Te gustaría mimar a los gatos o/y perros jugar con ellos y sacarlos a pasear
¿Quieres donar correas, latas de comida de perro y/o gato, Sprays antiparásitos, medicamentos, pelotas de tenis o demás juguetes para ellos?
¿Te gustaría ayudarnos a organizar rastros o difundir eventos, animales en adopción...? 
¿Hacer seguimiento de animales adoptados?
Y muchas cosas más que puedas y quieras hacer tanto en Albergues de Alicante como en otras provincias en las cuales podamos colaborar.

Si quieres ayudarnos de forma voluntaria a ayudarles, ponte en contacto con nosotros alicanteadopta@gmail.com, cualquier aportación y ayuda es muy necesaria para ellos, los animales te necesitan!

miércoles, 6 de julio de 2011

La transformación que logra el cariño

Este peludito fue abandonado en la puerta del albergue (estando abierto). Los primeros días era receloso con la gente, tenía mucho miedo, pero poco a poco, con mucha paciencia y mimos hemos conseguido que sea el compañero perfecto alegre y activo. Esta misma mañana le hemos sacado a pasear y nos ha sorprendido con saltos y alegrías además de juegos. No tiene problemas con las personas ni con los gatos, sólo necesita a alguien que sepa apreciarle.












Disfrutando de un descanso tras el paseo en un banco de los jardines al solecito.


*Adoptado.

martes, 5 de julio de 2011

Los más necesitados - por Loli.

Escucho día tras día a mucha gente que busca perros y gatos de raza o  "la raza de moda del momento", jóvenes, sin ningún tipo de minusvalía, súper sanos... según ellos ¿perfectos?... 
¿Acaso un perro "abuelete" (como les llamo cariñosamente), un gato "cojito" tras un accidente o uno por ejemplo que ha nacido con una malformación, o incluso un perro que sufre de leishmania, con depresión tras el abandono, o mestizo etc.. no tiene derecho a encontrar un hogar?¿acaso ellos no tienen sentimientos, no tienen miedo, son malos, estorban, no sufren..?

 Es por eso que quizás sienta más empatía por los que más nos necesitan, porque muy poca gente los ve como lo que son, puro amor, los animales no distinguen entre color de piel, peso, tamaño, nivel económico, guapo o menos guapo, gordo o delgado, sano o enfermo...

El verdadero amor no entiende de nada material, sus ojos son los que te hablan, su expresión, su ternura, su luz... lo que es capaz de transmitirte sólo con mirarte. Eso lo siento y veo diariamente con cada animal, abandonado, con cada animal que ha sufrido, que me necesita, que depende de mi para sentirse querido, que me pide ayuda para encontrar el cariño que otros le han negado… otros que quizás nunca lo quisieron ni sintieron nunca amor por él, quizás tampoco ni por sí mismo, porque si lo hubiese sentido como lo siente el animal por su dueño, jamás le haría sufrir.

LOLI (VOLUNTARIA DEL ALBERGUE DE ANIMALES DE ALICANTE).

NUESTROS GATOS - por Sara.

Nuestros gatos, y digo nuestros porque nos han llegado al alma, son inteligentes, limpios y muy mimosos. 


Los hay de todas razas, colores y tamaños y tienen todos una gran cosa en común, viven en armonía con ellos mismos y con los humanos, tanto el personal interno del albergue como el voluntariado estamos asombrados y felices de verlos así, llegan la mayoria de las veces en estados físicos y psicológicos lamentables, totalmente traumatizados y la gran mayoría al cabo del tiempo se adapta de tal manera que a muchos de ellos es imposible darlos en adopción.



Como por ejemplo Naty o Marqués. 

No pudieron quedarse con los adoptantes que se interesaron por ellos en su día, cogían depresión y no querían comer, hasta que los volvieron a llevar al albergue. 




En la gran gatera, tienen una gran habitación habilitada para los recien llegados, esperando pasar la cuarentena, una vez pasado el tiempo se les saca a el patío de recreo habilitado con muchos arboles, en los que trepan y se afilan las uñas, casetas de madera para los juegos y un gran banco de madera con asientos para comer y cenar tranquilamente, es un sitio singular, te aporta tranquilidad y bienestar cuando entras, notas la armonía de los gatos, sin olvidar que conviven gallos y conejos tambien. Un sitio genial!! 



SARA (Voluntaria del Albergue de Animales de Alicante)

NINA - por Paloma.

Cuando vi a Vali (NINA) por primera vez mi afecto y el sentimiento de lástima se me dispararon. Sí, me dio pena. Ella tan pequeñita, con esos ojitos que se te clabavan en el alma y esa patita... cuando la vi andar creo que sufrí yo mas que ella.

Unos dias despues se puso malita y entonces fue cuando la tuve en mis brazos y supe que era la perra ideal para mí: una perrita con una minusvalia y con un caracter excelente. Cuando la fui a cepillar por primera vez se me puso panza arriba para que le rascara la barriguita!!! A los perros se les ve enseguida el carácter que tienen y el de Vali es estupendo. Ponte buena pronto mi niña, que aunque esta semana no haya podido ir a verte tienes una familia humana y perruna esperándote con los brazos abiertos!!!











PALOMA (VOLUNTARIA DEL ALBERGUE DE ANIMALES DE ALICANTE)