
Tras pasarlo mal en la protectora pues lo único que él ansiaba era estar con las personas fue adoptado y devuelto al día siguiente.
Disgustados con el caso y preocupados por si Draco volvía a ponerse triste, pedimos ayuda en difusión para él y en menos de una semana, gracias al apoyo de todo el mundo, este grandullón logró encontrar a la familia que realmente merecía.
Nos cuentan estar absolutamente enamorados de él, vive con dos nenas pequeñas que le quieren un montón y en casa es todo un señorito. ¡Qué alegría!