Ésta es Duna, una perrita adoptada en mayo del 2010.
Su historia es muy emotiva, fruto del indiscutible destino que unía el suyo al de su familia.
Nos cuentan que habían decidido adoptar a un compañero y una tarde, la que ahora es su dueña, visitó el albergue sola para echar un vistazo.
Allí se encontró con una pequeña Duna por la que sintió mucha pena, porque quería acercarse a saludar y los demás cachorros de la jaula la empujaban, peleando por las caricias. Ella al final, desistía y se marchaba.
Duna recién adoptada |
Su actual dueña volvió a casa y esa noche soñó con la perrita, a lo que dijo "es una señal", así que a la mañana siguiente a primera hora, la familia estaba allí para llevársela a casa.
Nos dicen que ahora es la niña mimada de la casa, es un sol de perrita, es buenísima, muy noble y cariñosa.
¿Creéis en el destino?
Mi nena guapa, cuánto la queremos!!! :)
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