El Albergue de Animales de Alicante acoge a los animales que desgraciadamente ya han sido abandonados, que se han retirado a sus dueños por ser maltratados o se han perdido. Aunque sabemos que un albergue no es el lugar ideal para ellos, sí es el último hogar para muchos que son abandonados.
Tú también puedes ayudarles. Hazte voluntario. Podrás pasear con ellos, ayudar en la limpieza, darles de comer o simplemente jugar con ellos y darles un poco de ese cariño que tanto necesitan. A veces, la diferencia entre dar o no dar una caricia es que ese pequeño tenga esperanza un día más y logre su segunda oportunidad.

Nuestra labor




Sacarlos a las zonas de paseo o darles una atención un poco más individual a los más tristes es indispensable para que no dejen de tener trato con las personas y no pierdan la esperanza.





Puedes traerles tanto pienso como comida de lata. Hay animales que no estaban acostumbrados a comer pienso, otros que se sienten demasiado cohobidos... ¡a los que se encuentran deprimidos un trocito de salchicha puede hacerles milagros!




Mientras alguna jaula se quede vacía, siempre puedes colaborar en la limpieza de las mismas, chiqueros y gatera. ¡La manguera y la lejía se convertirán en tus grandes amigos para esta tarea!

* Recomendamos llevar siempre ropa y calzado que se pueda estropear sin lamentarse.










Desgraciadamente y como es de suponer, en un albergue llegan animalitos de todas partes y en todo tipo de condiciones.
Muchos necesitan curas o cualquier tipo de trato especial y los voluntarios siempre estamos pendientes para poder atenderlos dentro de nuestras posibilidades.

Todo el que puede, además, trae medicamentos compatibles para ellos de fácil localización en farmacias.

Si quieres aportar este pequeño gran detalle, sólo tienes que escribirnos para pedirnos la lista para consultarla y traer medicinas para los peludos siempre que quieras.

Las tareas de peluquería también son importantes, especialmente en verano.
En invierno hay que tener cuidado y no dejarles sin demasiado poco pelo.
No importa que no tengas demasiado estilo, ¡los peludetes sólo entienden de comodidad! Algunos llegan de la calle hechos todos nudos y marañas y se sienten tan incómodos que se muestran incluso hostiles... pero cuando se les libra de todo ese peso, su carácter cambia y sale su verdadero encanto.
Recuerda secarlos muy bien y aprovechar especialmente, las horas de sol.






Todo esto sólo son algunas de las cosas habituales que te encontrarás a la hora de ponerte manos a la obra.
Tómate tu tiempo para aprender de todo poco a poco, nunca tengas prisa y ten en cuenta que transmites tu energía a los peques, así que, ¡intenta que no te dominen los nervios por ayudar!


RECUERDA

- Ropa y calzado cómodos y que no importe si manchan o estropean.
- Puedes llevar tu propia correa para evitar que se extravíe si la prestas.
- La paciencia es una virtud, cada día irás aprendiendo cosas nuevas. Los veteranos te enseñarán todo poco a poco y aún así, cada día es continuo aprendizaje.
¿Estás listo? ¡Ayúdanos a ayudarles!

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